jueves, 10 de septiembre de 2026

Protección en el Padre

 


Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios; siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.

1 Pedro 3:18


10 DE SEPTIEMBRE

PROTECCIÓN EN EL PADRE

¿Puedo mostrarte una hermosa imagen del amor de Dios por ti que encontramos en la historia de Daniel? Vimos cómo, en el caso de Daniel, se había violado la ley del país y cómo, a pesar de su amor por Daniel, el rey tuvo que hacer cumplir la ley y castigar a Daniel. Si no lo hubiera hecho, habría sido un rey injusto.

Ahora imagina que alguien volviera un año después para acusar nuevamente a Daniel de ese delito y pidiera que Daniel fuera castigado otra vez. ¿Qué haría el rey? ¿Volvería a arrojar a Daniel al foso de los leones? ¡No! Daniel ya había sido sentenciado; ya había pagado el precio por haber infringido la ley.

Mi querido amigo, debido a que nuestro Señor Jesús fue castigado en la cruz en tu lugar, el diablo no puede presentarse ante el Rey y pedir que seas castigado y arrojado al foso de los leones. Verás, tus pecados fueron perdonados no porque el Rey simplemente decidiera hacer la vista gorda y dejarte libre de las consecuencias. El Rey perdonó tus pecados justamente, después de juzgarlos en el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo. Aquel que estaba completamente libre de pecado tomó tu lugar y soportó todo el peso del castigo por tus pecados (2 Cor. 5:21). TODOS tus pecados fueron legal y judicialmente juzgados en la cruz. Debido a Su obra consumada, una vez que recibiste al Señor Jesús en tu corazón, ¡la justicia y la rectitud de Dios están de tu lado!

¿Sabes cuánto ama Dios a Jesús, Su Hijo amado y el deleite de Sus ojos? Entonces oro para que tengas una revelación de cuánto te ama A TI tu Padre celestial. Para redimirte, Dios pagó el precio con la sangre de Su único Hijo. Debió haber sido una decisión sumamente difícil para Él. Ninguno de nosotros podría comprender plenamente lo que Dios experimentó al enviar a Su propio Hijo amado a la cruz.

Podemos vislumbrar apenas un poco del tormento que sufrió Dios cuando leemos acerca del sufrimiento del rey Darío. El rey Darío quería salvar a Daniel, pero no podía violar su propia ley. De manera similar, Dios ama a Su Hijo, pero sabía que la única manera de salvarnos a nosotros, que habíamos violado la ley, era sacrificar a Su propio Hijo, Jesucristo. Que esta revelación de Su asombroso amor y Su gracia te dé la confianza para acercarte libremente a Él y encontrar protección bajo Sus alas.

Este devocional está tomado del libro The Prayer of Protection Devotional—Daily Strategies for Living Fearlessly in Dangerous Times (El devocional de la oración de protección: estrategias diarias para vivir sin temor en tiempos peligrosos).

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Protección en el Padre

  Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios; siendo a la verdad muerto en...