viernes, 7 de agosto de 2026

Soy aceptado para siempre en Cristo

Porque así como por la desobediencia de un hombre muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de un Hombre muchos serán constituidos justos.

Romanos 5:19

¿Alguna vez has notado cómo un momento de fracaso puede afectar la manera en que te acercas al Señor?

Quizás perdiste los estribos, te dejaste llevar por pensamientos de ansiedad, o cediste a un hábito que has estado tratando de vencer. De repente, ya no sientes deseos de orar. Dudas en pedirle ayuda al Señor. Te preguntas si de alguna manera te has descalificado para recibir Sus bendiciones.

Pero amado, si tu posición correcta delante del Señor pudiera desaparecer cada vez que tropiezas, entonces nunca fue una justicia eterna desde el principio. Nuestro Señor Jesús no te dio una justicia que va y viene dependiendo de tu desempeño.

La Biblia nos dice que por la obediencia de un Hombre muchos serán constituidos justos. Tu justicia hoy descansa completamente en la obediencia de Jesús, no en la tuya. Lo que recibiste por fe nunca estuvo basado en tu desempeño, y tus fracasos no pueden anularlo.

Eso no significa que tomemos el pecado a la ligera. Pero sí significa que no juzgamos nuestra posición por nuestro estado. Nuestras emociones fluctúan. Nuestros pensamientos no siempre son consistentes. Incluso nuestro comportamiento puede decepcionarnos en ocasiones. Pero nuestra posición delante del Señor permanece segura porque descansa completamente en la obra terminada de Jesús en la cruz.

Amado, lo que no ganaste por tus propios méritos, nunca lo puedes perder. Porque Jesús te ha hecho justo para siempre en Cristo, nunca tienes que huir de Él cuando tropieces. Puedes acercarte a Él con confianza hoy, sabiendo que estás completamente perdonado, plenamente aceptado y para siempre Su amado.

Así que la próxima vez que la culpa, la condenación, o el recuerdo de un fracaso te digan que has caído en desgracia ante Dios, recuérdate a ti mismo que tu justicia en Cristo es eterna. La misma obediencia que te hizo justo es la que te mantiene justo hoy. Ningún fracaso puede quitarte la justicia que Jesús te ha dado gratuitamente.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Soy aceptado para siempre en Cristo

Porque así como por la desobediencia de un hombre muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de un Hombre muchos se...