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lunes, 6 de octubre de 2014

No necesitas convencerlo

Medita

... Él, tomándole, le sanó, y le despidió.
Lucas 14: 4

Jesús fue invitado a comer a la casa de uno de los principales de los fariseos en el día de reposo,  para que fuese observado de cerca. ¡Imagina ser invitado a cenar a la casa de alguien tan sólo para que el anfitrión y sus amigos puedan examinarte y encontrar defectos en ti!

A pesar de las circunstancias desfavorables, nada podía detener la manifestación de la bondad que hay en el corazón de Jesús. La Biblia dice que "estaba delante de él un hombre hidrópico" (Lucas 14: 2). Jesús no podía mirar a este hombre enfermo y olvidarse de él. Quería sanarlo a pesar de que sabía que la gente que estaba alrededor de Él estaba en Su contra.

Entonces Jesús habló a los fariseos diciendo: "¿Es lícito sanar en el día de reposo?" Los fariseos legalistas y sin compasión permanecieron en silencio. Me encanta lo que hizo Jesús después: "Él lo tomó y lo sanó, y le despidió." ¡Directo al grano! Entonces, Jesús se dirigió a los fariseos y le dijo: "¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea en día de reposo?" (Lucas 14: 5).

Observa la palabra "inmediatamente". Para el Señor, una persona enferma es como alguien que está en un hoyo y que requiere ayuda inmediata. Así es como el Señor ve a las personas que están enfermas. Él los ve como personas que necesitan de atención inmediata.

Mi amigo, si estás enfermo, Jesús desea que estés bien. Él no va a decir: "Hoy es mi día de descanso. Vuelve mañana. "No, Su diestra está extendida y presto para sacarte del pozo. Él no necesita que trates de convencerlo. ¡Acércate en fe y aférrate de Su poderosa y amorosa mano!

Extraído de Joseph Prince: "Meditate for success"

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